A veces al revisar el Administrador de dispositivos de Windows nos encontramos con algo que desconcierta: drivers antiguos, incluso con fechas de hace una década. Muchos pensarían que eso significa tener software viejo o sin actualizar, pero no. Microsoft ha explicado por qué ocurre esto con los drivers y la fechas en Windows 10 y Windows 11 y, sorprendentemente, todo tiene sentido técnico.
Según detalla la propia compañía en su documento “Understanding driver updates”, las fechas visibles en los drivers no reflejan su antigüedad real, algo que, lógicamente, todos intuíamos. Lo que no se podía saber, al menos fácilmente, es el motivo real de que ocurra todo esto, así que conozcámoslo.
Según ha explicado Microsoft en su propio blog, en realidad, son una etiqueta simbólica definida por el fabricante, no por Windows ni por Microsoft, y sirven para guiar la instalación automática de los drivers más adecuados, no los más recientes. ¿Y ya está? No tan rápido "Marc Márquez".
Microsoft aclara que esa información forma parte del “metadato” del driver. Es el proveedor quien elige la fecha que aparecerá, y puede decidir conservar una fecha antigua incluso cuando lanza una versión nueva. Así, un driver lanzado en 2025 puede mostrar una fecha de 2017, y seguir siendo el último disponible. El objetivo es mantener una jerarquía lógica en el sistema de actualizaciones para que Windows sepa qué versión debe priorizar en caso de conflicto.
Lo importante, dice Microsoft, no es la fecha sino la versión y el “targeting” del driver. Windows evalúa esa información cuando decide cuál instalar o mantener activo. Si el driver más antiguo tiene una mayor compatibilidad con el hardware, el sistema lo elegirá, aunque exista otro con fecha más reciente. De este modo se evitan problemas de estabilidad, conflictos de firma o errores al identificar el dispositivo.
También hay otro motivo menos evidente. Los fabricantes suelen dividir las funciones del hardware en varios drivers interdependientes: audio, chipset, red o sensores, por ejemplo. Es habitual que algunos mantengan la misma fecha o incluso compartan versión para simplificar la certificación WHQL de Microsoft. De ahí que un sistema recién actualizado pueda mostrar drivers de 2015 o 2016 sin que exista ningún problema real.
En la práctica, cuando Windows Update instala un nuevo driver (bastante normal en aquellos que nos e preocupan por hacer esta tarea de forma manual) puede que la fecha no cambie, aunque el paquete sea diferente. Eso no significa que el PC siga usando el mismo software, sino que el proveedor reutilizó la etiqueta de una versión previa. La compañía lo explica de forma directa: la fecha del driver “es una información descriptiva elegida por el proveedor y puede ser cualquier fecha que decidan”.
El método de selección se basa en compatibilidad, no en antigüedad. Windows compara el identificador del dispositivo, la versión y los datos de orientación del fabricante para decidir qué instalar. Por eso algunos drivers que parecen más viejos terminan siendo los que mejor funcionan.
En definitiva, lo que vemos en el Administrador de dispositivos es una pista orientativa, no un dato cronológico. Si el dispositivo funciona correctamente y el sistema indica que el driver está actualizado, no hay motivo de alarma. Solo en caso de fallos concretos merece la pena acudir al fabricante y comprobar si existe una versión más reciente específica para ese modelo.
Este curioso detalle explica por qué muchos equipos nuevos muestran drivers con fecha de 2006 o 2017, algo que siempre ha generado confusión entre los usuarios. Microsoft insiste en que es una práctica intencionada, ya que buscan mantener estabilidad y coherencia en el sistema de versiones, incluso aunque visualmente parezca lo contrario.
A fin de cuentas, más que un error es una estrategia de mantenimiento invisible que evita conflictos de compatibilidad. Y ahora que sabemos el porqué, quizá dejemos de mirar esas fechas de los drivers de Windows con tanta desconfianza hacia Microsoft.
Para poder comprar, aprovechar las promociones y utilizar los medios de pago en nuestro sitio es requisitio estar correctamente registrado. En ningún momento recibirá correo electrónico que no haya solicitado. Pero se le pediran una serie de datos personales indispensables para cualquier operación comercial.
Los datos solicitados son necesarios para confeccionar la factura de los productos comprados y la dirección física para el envio de su compra.
Para más informació sobre nuestras políticas en el tratamiento de los datos personales visite la sección Terminos y Condiciones.
