En el mundo de los procesadores, tenemos las arquitecturas/conjunto de instrucciones x86 y Arm como las más conocidas. Por norma general, Arm se ha utilizado casi exclusivamente en smartphones hasta hace unos años donde se ha expandido a ordenadores portátiles y CPU de servidores. Por otro lado, x86 es la que se emplea en las CPU de PC tradicionales y como no en portátiles, workstations y servidores que requieren de gran potencia. A pesar de que estas sean las más conocidas, no hay que olvidarse de RISC-V, la cual está experimentando una mayor popularidad a la esperada y pronto anunciarán una cuota de mercado del 25% respecto al resto de ISA y tenemos también a analistas que dan pronósticos para 2030.
Cuando se trata de hardware, dependiendo del tipo de cliente y aplicaciones vamos a priorizar el rendimiento, la eficiencia energética o el coste tanto de compra como de mantenerlo a nivel de consumo energético. Aquí es donde vemos las principales diferencias entre x86, Arm y RISC-V. Empezando con x86, tenemos la arquitectura de procesador que nos proporciona el mayor rendimiento bruto posible, aunque claro, tenemos que hacer sacrificios en cuanto a eficiencia energética y en cuanto a coste, suelen ser más caros. Arm, en cambio, es prácticamente lo opuesto y aunque en rendimiento bruto no destaca, si lo hace en eficiencia mientras que en coste suele ser más barato.
Aunque sea menos conocida, la arquitectura de RISC-V ofrece una serie de ventajas que no tienen las demás. Si bien no destaca en cuanto a potencia como x86 ni tiene el rendimiento/vatio de Arm, con RISC-V conseguimos una mayor flexibilidad y libertad, permitiendo crear chips a cualquier empresa o persona con un diseño totalmente personalizado. Esto se debe a que es una ISA abierta y gratuita, por lo que la creación de chips personalizados está libre del pago de regalías. A su vez, esto permite que el coste de desarrollo y producción sea muy bajo e inferior a las otras dos.
Se ha observado un aumento del interés reciente en esta arquitectura y según indica RISC-V International, el estándar abierto logró superar una "penetración del mercado del 25%", lo cual implica un incremento de la cuota de mercado enorme. No se ha detallado si esta es una comparativa contra el resto de procesadores y arquitecturas incluyendo ordenadores, portátiles, tablets, móviles o si hace referencia únicamente al sector de chips de bajo consumo.
Según los anteriores datos oficiales, a finales de 2023 había más de 10.000 millones de núcleos RISC-V en uso, pero claro, a partir de 2024 NVIDIA, Qualcomm y otras han empezado a utilizar esta arquitectura. Junto a estas, muchas otras empresas se han apuntado al uso del estándar libre. Como ya imaginarás, RISC-V no puede competir en el mercado de alto rendimiento y aunque es cierto que puede jugar a algunos juegos como The Witcher 3 mediante emulación x86, aquí solo funciona a 15 FPS.
Sin embargo, el potencial de RISC-V y el bajo coste que tiene son claras ventajas que quieren aprovechar muchas empresas. Según las estimaciones de 2024, en 2030 se alcanzaría un 25% de cuota de mercado con 17.000 millones de chips vendidos. Las nuevas estimaciones de SHD Group indican que en 2031 se venderán más de 21.000 millones de chips RISC-V y se superarán los 2.000 millones de dólares en ingresos gracias al mercado de la IA. No será hasta el 21 de octubre cuando conozcamos los datos oficiales de RISC-V, así que mientras tanto tendremos que conformarnos con ese 25% de penetración de mercado.
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