La próxima generación de GPU de NVIDIA promete un salto de potencia tan grande que está obligando a reinventar la forma de enfriar los servidores de Inteligencia Artificial. Con el consumo de Rubin y Feynman disparándose hasta los 2.000 o incluso 3.000 vatios, las soluciones actuales de refrigeración líquida comienzan a quedarse cortas. El resultado: un giro tecnológico bautizado como la “revolución del frío 3.0” o Cooling Revolution 3.0, donde el hardware de disipación pasa a ser casi tan estratégico como las propias GPU de NVIDIA.
El problema de la refrigeración en los chips actuales, sea CPU, GPU o SoC, es algo que hemos hablado en el pasado, con empresas, una de ellas española, donde están buscando nuevos líquidos y sistemas de refrigeración para poder mantener el ritmo del consumo eléctrico de estos. La novedad es que desde hace pocos años, no más de 5, NVIDIA ha liderado la carrera por la refrigeración, sabiendo que llegaría el día donde la tecnología actual no bastaría, y ese momento está a punto de llegar.
De un tiempo a esta parte todo lo que tiene que ver con extraer el calor de un chip y pasarlo a otro elemento para luego intercambiar la temperatura para enfriarlo ha sido un campo realmente impresionante, donde como hemos visto, los precios han subido bastante. Por ello, con una Intel en mínimos, NVIDIA cogió el testigo de empujar en todo lo que tiene que ver con estos sistemas de refrigeración y comenzó hace casi una década con la llamada Cooling Revolución, donde en este caso, vamos hacia la versión 3.0.
El problema es que esta se ha dado lentamente, porque los consumos se podían mantener, pero con la llegada del hardware de IA, esta revolución pasó de las CPU de servidores y PC a simplemente las GPU de Inteligencia Artificial.
Por ello, ahora se inició una nueva generación de enfriamiento, donde la primera ola arrancó en 2023, seguida por la segunda en 2024 con la adopción de los bloques de agua tradicionales para las GPU de IA, pero ya no es suficiente con la refrigeración tradicional a base de Channels. Ahora, con la tercera fase en marcha, la clave está en un concepto mucho más avanzado: la “Micro-Channel Liquid Cold Plate” o MLCP.
La tecnología tradicional de cold plates funciona con canales a base de aletas (fins) de entre 1 y 3 milímetros de ancho, adheridos al IHS y unidos mediante TIM LM o pasta térmica tradicional. Este esquema ha sido suficiente hasta ahora, pero su límite queda expuesto frente al descomunal salto de densidad de transistores que trae la nueva hornada de GPU.
La novedad de este diseño tradicional, que lleva con nosotros algunos años, está en reducir los canales al rango de las micras y minimizando el grosor del cold plate al más bajo posible, logrando que el fluido refrigerante se acerque casi de manera directa al silicio (en el caso de una GPU, IHS si hablamos de CPU). Además, la integración es mucho más profunda: IHS y cold plate se combinan en un mismo conjunto, eliminando capas intermedias y ganando una eficiencia de disipación sin precedentes.
Lo que viene siendo en CPU un bloque direct die, que ahora se lleva a las GPU con un cold plate extremo y maximizado en todos los aspectos. Según se dice desde Asia, los proveedores taiwaneses ya han olfateado la oportunidad. Se dice que empresas como Auras, AVC y Cooler Master están a toda máquina desarrollando sus propios prototipos MLCP. Se comenta que las primeras muestras ya han sido enviadas a clientes para validación, con un precio que multiplica entre tres y cinco veces el de las soluciones líquidas actuales.
Las tres empresas están situadas en la línea de salida de la Cooling Revolution 3.0, con NVIDIA marcando el paso y obligando al sector a repensar la forma en la que se mantiene bajo control el calor de la IA del futuro. Y no olvidemos todos los avances que se están dan dando en materia de líquidos, porque eso es otro tema que va a evolucionar y bastante.
Para poder comprar, aprovechar las promociones y utilizar los medios de pago en nuestro sitio es requisitio estar correctamente registrado. En ningún momento recibirá correo electrónico que no haya solicitado. Pero se le pediran una serie de datos personales indispensables para cualquier operación comercial.
Los datos solicitados son necesarios para confeccionar la factura de los productos comprados y la dirección física para el envio de su compra.
Para más informació sobre nuestras políticas en el tratamiento de los datos personales visite la sección Terminos y Condiciones.
