Los móviles se han convertido en dispositivos que utilizamos en nuestro día a día, tanto si estamos en casa como en la calle o de viaje. Los smartphones son demasiado útiles como para ignorarlos y no solo nos sirven para comunicarnos con todo el mundo, sino que podemos utilizarlos para navegar, ver vídeos, comprar, reservas de viajes, taxis u hoteles o como GPS. Todo esto está muy bien, pero no podemos ignorar el hecho de que también vamos a recibir un gran número de llamadas y mensajes y no hay mucho que podamos hacer al respecto. En el caso de EE.UU., las bandas de criminales de China han logrado tener suficiente éxito en sus estafas por SMS como para acabar robando 1.000 millones de dólares.
Aunque existen las listas Robinson que supuestamente van a impedir que nos llamen otras empresas y marcas que solo quieren vendernos productos, estas no son del todo infalibles. No vamos a poder eliminar al 100% todas esas llamadas que no nos interesan de números desconocidos ni tampoco podremos evitar todos los SMS de publicidad. Los SMS podemos ignorarlos, pero podría haber alguno importante y ahí es donde nos ponemos a leer y quizá caemos en una trampa.
El mes pasado ya vimos como los cibercriminales usaban unos dispositivos llamados SMS Blaster que actúan como torres de telefonía móvil falsas. Estos pueden enviar hasta 100.000 mensajes de texto cada hora en zonas donde hay mucha afluencia de gente, pues actúan dependiendo de cuantos se conectan a esta red de telefonía 4G que acaba siendo una estafa. Hablando de estafas, las bandas criminales con sede en China se están haciendo de oro, pues han conseguido hacerse con más de 1.000 millones de dólares a base de realizar estafas con SMS.
Sus víctimas han sido los estadounidenses y su estrategia era emplear técnicas de estafa mediante "smishing". Esta es una técnica que combina el phishing con los SMS y por tanto, emplean mensajes de texto fraudulentos que se hacen pasar por reales para ver si consiguen información personal tuya o los datos bancarios. Según el Departamento de Seguridad Nacional, los criminales chinos realizan este smishing a través de granjas de SMS haciéndose pasar por el gobierno o una institución financiera.
En estas grajas de SIM se acumulan redes de tarjetas SIM automatizadas y así es como son capaces de enviar miles de mensajes a la vez. Aunque puedas pensar que son una estafa con un vistazo, para otra persona no será así y aunque la proporción de éxito sea baja, hay tantos mensajes que acaban ganando y no poco dinero. La estafa depende de entrar en el link malicioso donde les redirige a una web falsa que se hace pasar por verdadera. Aquí la víctima ingresa sus datos personales, contraseña y la información de la tarjeta bancaria.
Una vez hecho esto, los datos personales se vinculan a Apple Wallet y Google Wallet a trabajadores temporales con sede en EE.UU. Estos ni siquiera saben lo que está ocurriendo y sus compras de iPhone y otros productos acaban volviendo a China, donde los criminales consiguen sus beneficios. Estas bandas de criminales aprovechan las compras online de otras personas para redirigirlas a la vez que se mantienen en el anonimato. Solo el mes pasado detectaron más de 330.000 mensajes fraudulentos en un solo día. Además, el FBI dice que recibió casi 60.000 denuncias de este tipo de estafas el año pasado y aunque intenten bloquearlos aparecen nuevos mensajes. Brian Shwalb, fiscal del Distrito de Columbia, recomienda a los ciudadanos que ignoren los mensajes de este tipo y presenten denuncias.
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