La información que está trayendo a la palestra Longbridge no nace de un comunicado oficial de Intel ni de AMD, y tampoco de una exclusiva técnica con datos propios a la vista, pero es crucial como filtración para los usuarios y empresas. Lo que tenemos sobre la mesa es una nueva subida de precio de CPU de entre 10% al 15%, plazos de entrega que pueden irse hasta 6 meses, presión directa sobre fabricantes como HP y Dell, y un posible beneficio indirecto para Arm si el atasco se alarga. ¿El motivo? Escasez de CPU en Intel y AMD.
La información es bastante precaria, no da demasiadas explicaciones y es todo más parte del contexto internacional que de otra cosa. El caso es que no viene de la nada, puesto que toma de base algo que ya vimos hace días y era, precisamente, el aumento del precio de los procesadores... Solo que se quedaron cortos al parecer.
La información que circula apunta a tres datos concretos: subidas acumuladas de precio en CPU de entre 10% y 15% en lo que va de año, plazos de entrega que pasan de unas 2 semanas a varios meses (hasta 6 meses en algunos casos), y problemas de suministro en el canal, donde algunos ensambladores no pueden asegurar stock, aunque tengan presupuesto.
¿Te suena de algo? Pues sí, la crisis de la memoria comenzó de un modo muy similar, y el patrón se está repitiendo. No hay confirmación oficial directa de Intel ni de AMD sobre una subida global en marzo, vaya esto por delante, pero tampoco la hubo en enero y ya sabemos cómo acabó la historia. Esto es clave, porque lo filtrado es información de mercado que refleja tensión en precios y disponibilidad.
El origen está en la capacidad de fabricación de Intel y TSMC. La producción de semiconductores es limitada y la demanda de CPU para centros de datos e Inteligencia Artificial está creciendo más rápido que la oferta. Ya lo advirtió Broadcom en lunes, y aunque no lo dimos porque no era algo novedoso, dejó claro que TSMC está colapsada. Sí, el mayor fabricante de chips del planeta no puede aliviar la demanda con oferta, e Intel está, curiosamente, igual con IFS, así que se arrastra a AMD a esta escasez de CPU, la cual será global.
Eso provoca una reasignación: parte de la capacidad que antes iba a CPU de consumo se destina ahora a productos de mayor margen ligados a servidores e IA. Es, como decíamos arriba, un calco de lo que pasó con la memoria llevado a los procesadores.
El resultado es inmediato con resultados nefastos para nosotros los usuarios: menos CPU disponibles para el mercado PC y portátil, más presión en precios y plazos de entrega más largos. No es una escasez absoluta, es un problema de prioridad en la producción, provocado por el colapso de pedidos en las líneas de fabricación en Taiwán y Texas.
El impacto ya se nota en OEM y ensambladores. HP, Dell y fabricantes de equipos gaming, sobre todo de portátiles, dependen de suministro estable para mantener volúmenes, y cuando los plazos se alargan o el stock se vuelve irregular, se rompe la planificación. Eso afecta directamente a precios finales, disponibilidad de equipos y márgenes.
Hay otro punto relevante, porque este tipo de tensión abre la puerta a alternativas. Arquitecturas como Arm, que ya están ganando presencia en centros de datos y portátiles, pueden beneficiarse si el ecosistema x86 no es capaz de mantener suministro estable en todos los segmentos. No es un cambio inmediato, pero sí una presión competitiva real que van a aprovechar, en teoría, la propia Arm tras presentar su CPU AGI, Qualcomm y por supuesto Apple.
En conclusión, el mercado de CPU está bajo presión por la demanda de la Inteligencia Artificial, los precios tienden al alza y los plazos se alargan. Lo único no confirmado es el alcance exacto de las subidas recientes y si hay un movimiento coordinado en marzo, que estará entre el +10% al +15%.
Para poder comprar, aprovechar las promociones y utilizar los medios de pago en nuestro sitio es requisitio estar correctamente registrado. En ningún momento recibirá correo electrónico que no haya solicitado. Pero se le pediran una serie de datos personales indispensables para cualquier operación comercial.
Los datos solicitados son necesarios para confeccionar la factura de los productos comprados y la dirección física para el envio de su compra.
Para más informació sobre nuestras políticas en el tratamiento de los datos personales visite la sección Terminos y Condiciones.
