Anunciada hace unos meses, por fin llega a nuestras manos para su review la Jonsbo D31. Se trata de un chasis en formato micro-ATX realmente compacto, pues se vale de colocar la fuente de alimentación en la zona frontal para reducir dimensiones. Pero es que en la versión analizada, cuenta además con una pantalla de 8 pulgadas TFT-LCD en el frontal, la cual nos permite mostrar la información que nos plazca o ser usada de pantalla secundaria.
Antes de comenzar la review, queremos dar las gracias a Jonsbo por su confianza en El Chapuzas Informático al enviarnos esta caja para nuestro análisis.
Índice de contenidos
| Jonsbo D31 | |
| Formato | Minitorre - Micro-ATX |
| Materiales | Frontal mallado o de plástico con opción a
pantalla Lateral principal de cristal templado Chasis de acero de 0,6 – 0,7 mm de grosor |
| Dimensiones | 205 x 363 x 452 mm (ancho, alto, profundo) |
| Peso | 6,4 kg |
| Bahías | 1 x 3,5 pulgadas 2 x 2,5 pulgadas |
| Refrigeración | Superior: 3 x 120 / 2 x 140 mm Frontal: 1 x 120 mm Trasero: 1 x 120 mm Inferior: 3 x 120 / 2 x 140 mm |
| Radiadores compatibles | Superior: 360/280/240 mm Trasero: 120 mm Inferior: 360/240 mm |
| Ranuras expansión | 4 slots horizontales |
| Conectores | 1 x USB-C 3.2 Gen2 1 x USB 3.0 1 x Jack TRRS 3.5 mm (auriculares y micrófono) |
| Capacidad | Fuente de alimentación ATX Compatible disipadores hasta 168 mm Compatible gráficas hasta 330-400 mm |
| Otros | Pantalla de 8” TFT-LCD (1200 x 800 píxeles) |
Comenzamos la review de la Jonsbo D31 con su embalaje sobre nuestra mesa de trabajo. Frente a nosotros tenemos una caja de cartón neutro que nos muestra el diseño del producto en líneas, así como algunas de sus principales características detalladas.
En su interior, el chasis queda bien protegido por un marco de corcho y una bolsa de plástico para que llegue impoluto a nuestras manos.
Además del manual de usuario, se incluye una caja adicional con la pantalla Jonsbo DS8, la cual cuenta con su propio manual, los cables de conexión y un tornillo de fijación alternativo.
Esta pantalla de 8 pulgadas cuenta con un marco de plástico negro que se adapta a las dimensiones del chasis y que permite su instalación rápida con unos clips que solo requieren de apretarla contra el mismo. Su panel TFT-LCD ofrece una resolución de 1280 x 800 pixeles y permite representar hasta 16,7 millones de colores. Ofrece además una tasa de refresco de 60 Hz, un tiempo de respuesta de 30 ms, un brillo de 300 nits y un contraste de 1000:1, valores bastante justos, pero suficientes para una pantalla de este tipo.
Pero lo mejor de la pantalla Jonsbo DS8 es que cuenta con un conector mini-HDMI como fuente de imagen y un conector USB-C para alimentarla. De esta forma, podemos usar la pantalla como un segundo monitor o incluso fuera del chasis, ofreciendo una gran versatilidad e infinitas posibilidades.
Seguimos adelante con la review de la Jonsbo D31 ya con el chasis completamente desembalado y colocado de nuevo sobre nuestra mesa de trabajo. Nos hemos tomado la libertad de colocar y encender la pantalla para esta primera imagen de forma que luzca en su máximo esplendor, aunque de fabrica viene con el frontal completamente mallado que ahora veremos. En cualquier caso, estamos ante un chasis de acero con 0,6 - 0,7 mm de grosor en formato micro-ATX que especifica unas dimensiones de 205 x 363 x 452 mm (ancho, alto, profundo). Es por tanto bastante compacto, incluso para su formato, especificando además un peso de 6,4 kg.
El Jonsbo D31 es un chasis realmente versátil y que podemos encontrar en un buen número de acabados. En primer lugar podemos optar por el color negro o el blanco. En segundo lugar podemos optar por el frontal de plástico cerrado o el mallado que vemos en imagen. Por último, podemos optar por comprarlo con la pantalla o con el frontal dividido en dos partes, por lo que hablamos de un total de 8 versiones para un chasis realmente compacto.
Hemos de decir que su pantalla de 8 pulgadas ofrece una calidad más que suficiente para mostrar información del estado del equipo, algún fondo de pantalla que nos guste o incluso videos y animaciones. Obviamente, como monitor principal no da para mucho, pero como segundo monitor puede ser realmente versátil.
Es en esta imagen donde vemos el frontal completamente mallado que nos viene por defecto, aunque si compramos la versión con pantalla, durará poco puesto. Además, debemos anotar que cuenta con un puerto USB-C 3.2 Gen2, un puerto USB 3.0 y un conector jack de 3,5 mm TRRS que permite la conexión de auriculares y micrófono de forma combinada.
Como en la mayoría de chasis modernos, el Jonsbo D31 cuenta con un cristal templado tintado en su lateral principal. Este permite entrever el interior del equipo, o al menos la zona donde instalaremos la placa base y los principales componentes. Mientras, el lateral secundario, es de acero y completamente cerrado. Eso sí, debeos destacar que ambos laterales tienen un sistema de fijación rápida sin tornillos, ideal para los que abrimos el chasis muy a menudo.
En el lado posterior del Jonsbo D31 podemos darnos cuenta de un detalle peculiar: la fuente de alimentación no está instalada hacia este lado. Si contamos con un conector de alimentación, que ya podemos adelantar que queda puenteado hasta la posición final de la fuente de alimentación. También encontramos la rejilla para un ventilador de 120 mm regulable en altura y las cuatro tapas de slots acordes al formato micro-ATX.
Tumbamos ahora el chasis para ver como su tapa superior es completamente mallada para permitir un buen flujo de aire al posible sistema de refrigeración líquida o simplemente a los ventiladores que ayuden a mover aire en el interior del chasis.
Mientras, el lado inferior, cuenta con un filtro antipolvo removible y cuatro patas de plástico que son rematadas por tiras de goma para un buen apoyo sobre la mesa.
Seguimos adelante con la review de la Jonsbo D31 tras retirar la tapa superior y las laterales para adentrarnos a su interior. Si bien estamos ante un chasis bastante compacto en formato micro-ATX, no podemos decir que no tengamos espacio interno para configuraciones bastante elaboradas. Obviamente estamos limitados a una placa base micro-ATX o mini-ITX, pero pocas son las demás limitaciones prácticas que encontraremos a la hora de elegir componentes. Y es que podemos instalar un disipador de hasta 168 mm de altura y una tarjeta gráfica de hasta 330 - 400 mm de longitud, por lo que no debemos tener problema en ningún de estos aspectos.
Como hemos adelantado, la fuente de alimentación queda posicionada en un lugar poco habitual, en el frontal del chasis. De la altura a la que la coloquemos dependerá longitud máxima de la tarjeta gráfica que podemos instalar, de ahí el rango de 330 – 400 mm, así como de si instalamos un ventilador de 120 mm en el frontal del chasis. Pero nada mejor que la imagen oficial para que todo este asunto nos quede mucho más claro.
En la imagen anterior podemos ver el sistema de montaje con clips de las dos secciones del frontal, así como la posición del posible ventilador frontal de 120 mm que podemos instalar en el equipo.
Un detalle de agradecer en un chasis tan compacto es que nos permite instalar un radiador triple de 360 mm en el lado superior del chasis, así como uno doble de 240 o de 280 mm. Es por tanto compatible con tres ventiladores de 120 mm o con dos ventiladores de 140 mm, por lo que opciones de refrigeración no nos faltan.
Pero es que además, en el lado inferior, también podemos instalar un radiador triple de 360 mm, pero esta vez no uno de 280 mm ni ventiladores de 140 mm.
Una última opción pasa por instalar un radiador de 120 mm trasero, pero seguramente sea la menos interesante. Si interesa un ventilador en esta posición, con opción de 120 mm y a regularlo en altura.
Un giro de 180 grados al Jonsbo D31 nos permite ver cómo tras la bandeja de la placa base no queda mucho espacio para organizar el cableado. Es cierto que el cableado de la fuente va a salir desde el lado contrario, pero tendremos que colocarlo muy bien para que la tapa cierre sin problemas.
Además, debemos anotar que contamos con dos bandejas para unidades de 2,5 pulgadas, pudiendo instalar una de 3,5 pulgadas en la propia base del chasis.
Echamos por ultimo un vistazo al cableado que incluye la Jonsbo D31, con un header USB-C 3.2, un header USB 3.0, un header para el audio frontal y dos conectores para el botón de encendido y su correspondiente LED. A ellos debemos sumar los cables HDMI y USB de la pantalla, los cuales debemos sacar hacia el lado trasero del equipo para conectarlos en sus correspondientes tomas.
Finalizamos la review de la Jonsbo D31 destacando su versátil diseño, con un frontal que puede adquirirse en plástico cerrado o malla metálica y que, en ambos cosas, permite una pantalla opcional en la sección superior. Esta es quizás la mejor baza de este modelo, pues pocos chasis incorporan una pantalla de fábrica y más aun de 8 pulgadas. Además, que podamos usar esta pantalla como si un monitor convencional fuera la hace realmente práctica, más allá de que su calidad de imagen no esté a la altura de la de un monitor convencional, pero tampoco podemos decir que sea mala.
Por otro lado, la Jonsbo D31 también tiene un interior bastante singular, pues colocar la fuente de alimentación en el frontal no es muy habitual. Con ello consigue reducir la altura del chasis, siendo realmente compacto incluso para un modelo micro-ATX. Sin embargo, no por ello perdemos capacidad para un buen sistema de refrigeración, pues incluso admite dos radiadores triples o un disipador de hasta 168 mm de altura. Es más, podemos instalar en su interior una tarjeta gráfica de hasta 330 – 400 mm de longitud, siempre en función del resto de componentes. ¿Qué más necesitas?
Dicho lo anterior, aún queda otro delos puntos fuertes de la Jonsbo D31. Y es que su precio ronda entre los 40 y 50 euros (color blanco más caro) para la versión sin pantalla. Pasando a costar entre 90 y 100 euros para la versión con pantalla, aunque la versión con frontal completamente liso (no metal mesh) y pantalla está de oferta por 64,90 euros. Son precios realmente competitivos, aunque hemos de anotar que el chasis no cuenta con ventiladores, que son muy necesarios, y que los materiales y acabados son bastante justos, que no malos.
| Principales ventajas | |
| + | Excelentes precios para un chasis realmente versátil |
| + | Opciones en blanco / negro con frontal mallado / cerrado y pantalla |
| + | Bastante compacto para el formato micro-ATX |
| + | Pantalla frontal de 8 pulgadas TFT-LCD de 1280 x 800 pixeles |
| + | Compatible con tarjeta gráficas de hasta 330 – 400 mm |
| + | Admite fuente de alimentación ATX en el lado frontal del chasis |
| + | Puerto USB-C 3.2 Gen2 y puerto USB 3.0 |
| Aspectos Negativos | |
| - | Poco espacio para organizar el cableado |
| Otros Aspectos | |
| * | Materiales justitos, acordes a su precio |
| * | No incluye ventiladores |
Desde del El Chapuzas Informático le otorgamos el Galardón de Oro al chasis Jonsbo D31.
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